Sección GPS - Waipoints

Tras la huella del pirata Cabeza de Perro


Casa donde nació Ángel García (Cabeza de Perro)


En este documento les vamos a ofrecer la ruta de los lugares que transitó Ángel García (Cabeza de Perro), pirata tinerfeño nacido entre la segunda y la tercera década de 1800 y que operaba en el Caribe, siendo uno de los piratas mas famosos y buscados de su época por el rosario de tropelías que se le atribuían a él y a su séquito. Se cuenta que llegó a tener "en el barrio de San Lázaro, en La Habana, un verdadero palacio cuyo aspecto exterior era el de una dulcería; por dentro, estaba repleto de espejos y lámparas con incrustaciones de oro; las habitaciones se comunicaban con puertas secretas que daban a los sótanos de la muerte donde su fiel servidor, Plácido el Mulato, esperaba a sus víctimas; los cuartos estaban llenos de arcas con los frutos de las rapiñas (dinero, alhajas, relojes, etc...)". Sobre su aspecto físico se dice que era "grueso y rechoncho, de nariz chata, ojos pequeños y hundidos, boca larga con separados dientes, cabello trigueño y cabeza muy abultada -a la vez que deforme- con enormes protuberancias, razón por la cual usaba ceñidor y capucha de color negro al objeto de cubrírsela".

Ángel García Nació en una casa en la costa de Santa Cruz de Tenerife, entre la Playa de Las Gaviotas e Igueste de San Andrés, al lado de donde se ubica hoy en día un complejo propiedad del Obispado de Tenerife (Ver foto superior). Coordenadas: 28º 31' 09,29'' N ; 016º 09' 57,48'' O.

La escritora y viajera cubana, Dulce María Loynaz relata que Cabeza de Perro recalaba a menudo en la costa tinerfeña, en la medida en que sus fechorías se lo permitían y lo hacía muy cerca de su casa, concretamente en la playa de la Cueva del Agua (Coordenadas: 28º 31' 04,57'' N ; 016º 10, 04,79'' O) donde se aprovisionaba de agua y víveres antes de partir nuevamente rumbo a nuevos destinos.

Cueva del Agua vista desde el mar


Hubo un hecho que ablandó el corazón del Ángel García. Se cuenta que en uno de sus abordajes con su barco "El Invencible", Cabeza de Perro arrebató un niño pequeño a su madre y lo arrojó vivo por la borda... Debido al aire que acumuló la vaporosa vestimenta de la época, el niño tardó un buen rato en hundirse al tiempo que gritaba "¡Upa Mamá, Upa Mamá!", con la esperanza de que su madre lo salvara, hasta que tras unos angustiosos minutos desapareció definitivamente bajo el mar. Este hecho, como decimos, causó gran impresión en el malvado corazón del viejo pirata, hasta el punto que se cuenta que fue el motivo por el que decidió dejar la piratería y volver a Tenerife.

A Su regreso a la isla, tras desembarcar en el puerto de la Capital Tinerfeña se cuenta que un grupo de niños, asombrados por la poco agraciada figura del pirata, comenzaron a burlarse de él y a llamarlo "Cabeza de Perro", hecho que enfadó muchísimo a Ángel García, quien hizo ademanes de defenderse de los chiquillos, llegando incluso a sacar un cochillo cuya empuñadura tenía forma de "cabeza de perro". Fue tanto el alboroto que unos guardias que se encontraban cerca del lugar acudieron de inmediato, identificando al buscado malechor, que fue detenido y encarcelado en el castillo de Paso Alto. Este hecho histórico se conoce como "la venganza de los niños".

En el tiempo que transcurrió entre el encarcelamiento y la ejecución del pirata se dice que se dedicó a construir maquetas de barcos, una de las cuales donó a la Virgen del Carmen de la iglesia de su tierra natal. Se cree que dicho barco es uno de los que se encuentra en las vigas de la Ermita de San Telmo, en la capital tinerfeña. Por su aspecto es probable que sea el de la foto. (Coordenadas Ermita de San Telmo: 28º 27' 45,27'' N ; 016º 14' 55,82'' O)


Ermita de San Telmo. Santa Cruz de Tenerife

Es muy probable que esta sea la maqueta que donó Cabeza de Perro a la Virgen del Carmen


En el tiempo en el que Cabeza de Perro estuvo encarcelado se dice que en varias ocasiones los guardias que lo custodiaban le oyeron murmurar la frase, "¡Upa Mamá!". También se cuenta que el pirata presumía de tener el suficiente oro escondido como para comprar su libertad. Tanto este como el relato de otro pirata tinerfeño, Amaro Pargo, han alimentado la imaginación de muchos aventureros que han querido desenterrar el oro de los piratas. Igualmente hay leyendas que relatan el hallazgo de cofres con monedas de oro en cuevas próximas a San Andrés y la Punta del Hidalgo, lugares de nacimiento de sendos piratas, aunque esto son simplemente eso... solo leyendas.

Finalmente Cabeza de Perro fue ejecutado cerca del barrio de Cabo Llanos, frente al actual castillo negro de San Juan (Coordenadas: 28º 27' 19,38'' N ; 016º 15' 08,61'' O). Se dice que el pirata acudió arrogante a su cita con la muerte y que su última voluntad fue fumarse un tabaco habano.

Para mas información sobre esta historia, les remitimos al libro "Santa Cruz de Tenerife, Historias y Añoranzas de Antigua Ciudad" de Carlos García. Editorial CCPC 1998

Castillo negro de San Juan, lugar donde fue ejecutado Cabeza de Perro


Autor: Javier Miranda. www.tenerifemotor.com